la mujer querida ve.
Fausto
¡Dulce y tristísimo afán!
¡Gratos y acerbos enojos!
De sus apagados ojos
vencer no puedo el imán.
¿Qué adorno en su cuello brilla?
Su pálido cutis mancha
roja cinta, no más ancha
la mujer querida ve.
Fausto
¡Dulce y tristísimo afán!
¡Gratos y acerbos enojos!
De sus apagados ojos
vencer no puedo el imán.
¿Qué adorno en su cuello brilla?
Su pálido cutis mancha
roja cinta, no más ancha