a compás y medida sujetaos.

La Veleta, vuelta de un lado

No puede haber más grata compañía:

doncellas de constante y tierno pecho;

jóvenes de valor y de hidalguía:

gente toda de lustre y de provecho.

La Veleta, vuelta del otro lado

Ábrete, tierra, y a la vil canalla

trague al momento el infernal abismo,

o mi furiosa indignación estalla,