y ráfagas rojizas
descienden y circundan
mi sien descolorida.
Vertiginoso anhelo
dentro de mí palpita,
y siento que el Espíritu
siniestro se aproxima.
¡Rasga el velo! ¡Aparece!
¡Cuál sufre el alma mía!
Por abrir nuevo cauce
y ráfagas rojizas
descienden y circundan
mi sien descolorida.
Vertiginoso anhelo
dentro de mí palpita,
y siento que el Espíritu
siniestro se aproxima.
¡Rasga el velo! ¡Aparece!
¡Cuál sufre el alma mía!
Por abrir nuevo cauce