mis sentimientos lidian,
y hacia ti, fatal Genio,
todos se precipitan.
¡Preséntate, aunque fuere
al precio de mi vida!
(Toma el libro y pronuncia misteriosamente el nombre del Espíritu. Enciéndese una luz rojiza y trémula. El Espíritu aparece en ella.)
El Espíritu
¿Quién me llama?
Fausto
¡Visión espantadora!