Pues que resistes

mis instancias y ruegos, a la fuerza

tendrás que obedecerme y que seguirme.

Margarita

¡Aparta! ¡No me toques! No con esas

duras manos me agarres y lastimes.

¿No hice bastante por tu amor?

Fausto

¡Bien mío!

¡Dulce amada! ¿No ves que el cielo tiñe