[96] Esculapio, dios de la Medicina, que en efecto recibía culto en Epidauro, y que habiendo ido a Roma en tiempo de una peste, tomó la figura de una serpiente, como lo refiere la historia en el libro 11.º de Tito Livio, y Ovidio en el libro 15.º de sus Metamorfosis, «In serpente Deus», y bajo la forma de tal siguió siendo adorado en Roma.

[97] Júpiter Ammón y Júpiter Capitolino, el Júpiter Libio y el Romano, este último llamado así por su templo del Capitolio en Roma; el primero, supuesto padre de Alejandro el Grande, que le hubo de su madre Olimpias bajo la forma de una serpiente; el segundo, que se convirtió en otra al hacerse padre, según refería la fábula, de Escipión el Africano, que tanta gloria supo adquirir para sí y para su patria.

[98] Alude a los hombres convertidos en fieras por la encantadora Circe.

[99] Llama a Sansón danita, porque era de la tribu de Dan.

[100] Por la descripción que hace Milton de la higuera, tal como se conoce entre los indios, y con la advertencia de que no es la que nosotros distinguimos con este nombre, dicen los comentadores que alude al plátano o al nopal, y alegan con tal motivo citas y descripciones de autores y viajeros antiguos y modernos que convienen en un todo con la idea que sugiere la lectura del texto.

[101] El mar Glacial, conforme a estas palabras de Plinio (Nat. Hist. lib. 4, cap. 16): «A Thule unius diei navigatione mare concretum a nonnullis Cronium apellatur.»

[102] La parte de la Moscovia que caía más a la del nordeste.

[103] El Catay, tan célebre en las crónicas y relaciones de la Edad media, situado en Asia y al norte de la China.

[104] Sabido es que en esta isla del Archipiélago se decía que nació Apolo.

[105] Este símil, de que se vale Milton, es tan exacto como oportuno. Salió Jerjes, dice, de Susa, residencia de los monarcas persas, llamada Memnonia por Herodoto, y echando un puente sobre el Helesponto, el estrecho de Constantinopla, que divide a Europa del Asia, para dar paso a su ejército, incurrió en la insensatez de mandar azotar al mar porque había echado a pique algunas de sus embarcaciones.