dulce coloquio, como en otros dias;

mirábala llorar de amor, y loco

sus lágrimas bebia.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Creia verla, entrándome en su alma,

pura como mi amor, pura y bendita;

creia que me amaba y que era buena...

¡Y era mentira!