le faltará á mi contento

el murmullo de su aliento

que arrulla y duerme mi pena.

¡Se van! Cual la golondrina

que el frio invierno adivina,

y guiando sus hijuelos

breve y fugaz, por los cielos

buscando la luz camina...

Mas luégo vuelve ligera

cruzando la azul esfera,