que guarda para tí lo venidero...

¡Qué hermosa estás así! ¡Qué feliz eres!

¡Cuántos tesoros guardas codiciosa!

¡Qué ignorados placeres

promete tu mirada cariñosa!

¡Oh! pero... escucha y dí: ¿ya no te acuerdas

de aquella niña hermosa é inocente,

encanto de mi loca fantasía?

¿Acaso no recuerdas

su tibia y pura frente?...