ávido el pecho á la ilusion abierto?
¿Cómo no recordar su eco bendito,
que hace santo mi loco desacierto,
si aquí, en mi corazon, lo llevo escrito?
Á MI BUEN AMIGO
ANDRÉS RUIGOMEZ.
LA GUITARRA.
¡Cuánto sueño de gloria!
ávido el pecho á la ilusion abierto?
¿Cómo no recordar su eco bendito,
que hace santo mi loco desacierto,
si aquí, en mi corazon, lo llevo escrito?
¡Cuánto sueño de gloria!