se escuchaban los sones misteriosos
de la guitarra.
Yo, trémulas las manos,
trémula el alma,
llevando entre mis brazos á la hermosa
mujer amada,
iba siguiendo el ritmo
de alegre danza
que modulaban las cadencias dulces
se escuchaban los sones misteriosos
de la guitarra.
Yo, trémulas las manos,
trémula el alma,
llevando entre mis brazos á la hermosa
mujer amada,
iba siguiendo el ritmo
de alegre danza
que modulaban las cadencias dulces