de la guitarra.
Y tras de muchos años,
muchos, de amarla,
por la primera vez á sus oidos
mi voz, que, balbuciente
y entrecortada,
se confundia con las notas trémulas
de la guitarra.
de la guitarra.
Y tras de muchos años,
muchos, de amarla,
por la primera vez á sus oidos
mi voz, que, balbuciente
y entrecortada,
se confundia con las notas trémulas
de la guitarra.