¡Y al mismo tiempo, el justo
que consagró á su Dios el pensamiento,
con alma temerosa y juicio adusto
hace de la virtud remordimiento!
AMOR Y RESPETO.
Te ví niña: tus labios sonreian
con infantil placer,
tu blanca frente, inmaculada y pura,
¡Y al mismo tiempo, el justo
que consagró á su Dios el pensamiento,
con alma temerosa y juicio adusto
hace de la virtud remordimiento!
Te ví niña: tus labios sonreian
con infantil placer,
tu blanca frente, inmaculada y pura,