de cuanto en el vacío
cruza, bulle y se agita
arrastrado en contínuo movimiento!
¡Dios! ¡La fuerza que crea
cuanto concibe el hondo pensamiento;
la mano que aniquila indiferente
para crear de nuevo... ¡Oscura idea!
Yo creia en un Dios cuando era niño;
con santa uncion su nombre pronunciaba