durmiéndome con él entre los labios;
Él era quien me daba
tranquilo sueño y plácidas visiones,
Él tambien quien mis cortas soledades
guardaba de terror y apariciones.
Padre amante, curaba cuidadoso
los males que en mi seno se escondian,
y guardaba piadoso
la vida de mis padres,
que conmigo su nombre bendecian.