Suelta el cetro de caña con que riges
el engañoso mundo que posees,
y sombras vanas con afan diriges.
Deja caer la máscara arrogante
con que encubres tu bajo pensamiento
de bien y de grandeza vergonzante.
Hipócrita insensato,
que de soberbia en insondable abismo,
en tu loco arrebato
te mientes la grandeza áun á tí mismo.