afectos que orgulloso diviniza,
cuando acaso los miente.
¡Amor de patria! dice, imaginando
que es privilegio la atraccion sagrada
que hace al ave viajera
amar á la enramada
donde elevó su voz por vez primera,
donde pasó el estío,
donde vuelve á anidar la primavera.
¡Razon! exclama con acento grave,