de amor para tí está lleno,
en él tu llanto desata,
¿Qué te importa si una ingrata
de sus brazos te desvía?
Toda es tuya el alma mia,
reposa en mí confiado.
—¡Ay, madre! ¡Que me ha olvidado
la mujer que yo quería!
de amor para tí está lleno,
en él tu llanto desata,
¿Qué te importa si una ingrata
de sus brazos te desvía?
Toda es tuya el alma mia,
reposa en mí confiado.
—¡Ay, madre! ¡Que me ha olvidado
la mujer que yo quería!