COMPUESTA POR EL PADRE JOSEPH DE ACOSTA,
Religioso de la Compañia de Jesús.
DIRIGIDA Á LA SERENISSIMA
INFANTA DOÑA ISABEL CLARA EUGENIA DE AUSTRIA
CON PRIVILEGIO
Impreso en Sevilla en Casa de Juan de Leon.
AÑO DE M. D. XC.
«El fundamento de lo que hoy llamamos física del globo, prescindiendo de las consideraciones matemáticas, se halla en la Historia Natural y Moral de las Indias, del jesuita José Acosta, y asimismo en la obra que publicó Gonzalo Fernández de Oviedo veinte años después de la muerte de Colón. Desde la fundación de las sociedades, en ninguna otra época se había ensanchado repentinamente y de un modo tan maravilloso el círculo de las ideas en lo que toca al mundo exterior y á las relaciones del espacio.»
(Cosmos. París, 1847 á 59. Tomo II,
pág. 315).
«La demarcación de las líneas magnéticas, cuyo descubrimiento se atribuye á Gassendo, era un secreto todavía para el mismo Gilbert, mientras que, Acosta instruido por marinos portugueses, había ya reconocido en toda la superficie de la tierra cuatro líneas sin declinación. De estas cuatro líneas dedujo Halley la teoría de los cuatro polos magnéticos.»
(Cosmos. Tomo II, pág. 341).