17. «A mí assí me lo pareció, y assí lo defendí tambien contra aquel simplon, beaton, y testarudo de Fray Gonzalo, que estaba junto á mí, y al oírlo hizo muchos gestos, diciéndome despues del Sermon, que aquello le havia escandalizado. Preguntéle, por qué? y me respondió el tontarron, que porque hacer cotejo de la Madre de la Pureza con la madre de la torpeza; de la muger mas limpia con la muger mas sucia; de la Concepcion Immaculada de María con la puerquíssima concepcion de Vénus; de las gracias profanas con la Gracia Divina, y concluir llamando á María Vénus del Divino Amor, Diosa de la hermosura de la Gracia; sobre ser la última proposicion una heregía formal, las demas eran unas blasfemias tan impías, tan sacrílegas, tan indecentes en la boca de un Christiano, quanto mas de un Predicador Apostólico, como V. P. dice que lo es, monstrando su título en toda forma, que á su parecer el Sermon merecia la hoguera; concluyendo con que, si él fuera Prelado, le quitaria á V. P. la licencia de predicar. No sé como Dios me tuvo de su mano, y no le llené de dedos aquella cara compungida; pero contentéme con decirle, que no era la miel para la boca del asno, que no se havian hecho los gallardos paralelos, paralelos gallardos, y volvíle las espaldas.»
18. «Y ya que hablamos de paralelos, volvamos por Dios al vernal paralelo del Sermon de San Benito, donde dexamos la salutacion; que, como unas cosas llaman á otras, y todas las de V. P. me emboban, yo mismo interrumpí la letura, sin poderme remediar. Ya me acuerdo, que la introduccion era del Dios del Regocijo, á quien celebraban los antiguos el dia 27 de Marzo; que le representaban un jóven desnudo y en pelota, como su madre le parió, muy coronado de myrto, y muy adornado de alas, tendido en aquel campo, como si dixéramos, con la panza al Sol: Puer nudus, alatus, myrthoque coronatus, qui humi sedebat; y finalmente, que el modo de celebrarle era con grandes risadas, zambra, bulla, y carcajadas:
Et grandes mirata est Roma cachinnos.
Decia despues V. P. este es vernal paralelo del esclarecido Patriarcha San Benito. Pero, ántes de passar mas adelante, dígame V. P. qué quiere decir vernal paralelo, porque confiesso, que no lo entiendo.» — «Ay, bobo! díme, qué significa ver, veris?» — «Ver, veris significa la Primavera, que assí lo dicen los Géneros de Lara, por donde yo estudié.» — «Pues, tonto, vernal paralelo quiere decir paralelo Primaveral, por ser en tiempo de Primavera, en que se celebraba la fiesta del Regocijo, y tambien la de San Benito. Y ves ahí, como de camino está encajada con grande arte y dissimulo la circunstancia de celebrarse esta fiesta en Pasqua de Flores: Vernis intexens floribus arva; que en esso de hacerme cargo de todas las circunstancias, por ridículas que sean, aunque yo lo diga, ninguno me echará la pierna adelante.»
19. — «Ya estoy, dixo Fray Gerundio, en lo que significa vernal paralelo: ahora me falta saber la aplicacion, y en qué se pareció San Benito al Dios del Regocijo, y la fiesta de aquel á la fiesta de este.» — «Ten un poco de paciencia, continuó el Predicador, y presto lo sabrás. Y, en quanto á la omnímoda semejanza de las fiestas, es cosa tan clara, que solo un ciego podrá no distinguirlas, sin que nadie se lo diga; porque, si aquella se celebraba en la Primavera, en la Primavera se celebra esta; si aquella en el dia 27 de Marzo, cavalitamente se celebra esta en el mismo dia; si aquella en el campo, esta en el Otero; si allí havia flores, flores hay aquí; si gente en aquella, gente en esta; y en fin, si aquella havia grandes carcajadas, esta no la va en zaga, pues no se oye otra cosa por aquellos campos, y aun dentro de la misma Hermita, durante el Sermon, si el Predicador tiene un poco de sal, que grandíssimas risadas:
Et grandes mirata est Roma cachinnos.»
— «Ahora digo, respondió Fray Gerundio, que las dos fiestas son tan parecidas una á otra, como un huevo á otro huevo, y ahora tambien descubro yo la clave para aplicar qualquiera cosa, que haya sucedido en el mundo, en el mismo tiempo y en el mismo dia del Sermon, á la fiesta que predicare, sea la que fuere.»
20. «Mas dígame V. Paternidad, como diantres pudo casar á San Benito con el Dios del Regocijo?» — «Con la mayor facilidad del mundo, respondió Fray Blas. No dice la Historia, que, siendo el Santo de solos quince años, se salió de Roma, se fué al Desierto, se escondió entre las mayores asperezas del monte Sublac, se sepultó en una cueba, ó en una profunda cisterna; que allí hizo asperíssima penitencia por espacio de tres años; que padeció crueles tentaciones del Demonio; que se rebolcó en una zarza, hasta dexarla toda ensangrentada; que solo se alimentaba de pan y agua, que de ocho en ocho dias le trahia un Monge, llamado Roman, descolgándoselo por una cuerda, hasta que al cabo de los tres años un buen Clérigo, por Divina revelacion, vino á buscarle, trayéndole vianda para comer, y diciéndole, que la comiesse, porque era dia de Pasqua, lo que el Santo mozo no sabia? Pues, qué cosa mas parecida al Dios del Regocijo, que San Benito en este passage de su vida? Este jóven, aquel niño; este en el campo, aquel en el desierto; este tendido en la yerva, aquel en el pozo; este desnudo, aquel mal vestido; y, quando se rebolcó en la zarza, tan desnudo como su madre le parió; este coronado de flores, aquel cubierto de espinas, y finalmente este celebrando en tiempo de Pasqua, y aquel regalándose en ella con lo que el buen Clérigo le traxo. Mira tú ahora, si pudo venir mas ajustado el vernal paralelo? Porque en lo demas, aunque el Dios del Regocijo fuesse un Dios de tararira, de trisca, de bulla, y de chacota, y San Benito en el desierto fuesse una imágen viva de la mas áspera penitencia, exemplar assombroso de compuncion y de lágrymas; esso para el assunto importa un bledo, porque ni los paralelos, aunque sean vernales, ni las semejanzas, ni las comparaciones han de correr á quatro piés.»
21. Iba Fray Blas á proseguir en la letura de su Sermon, quando llamaron á la puerta de la Celda con tanta fuerza, que se sobresaltó; y, aunque á los principios hizo ánimo de no abrir, como el que llamaba era el Padre Prior, y le dixo en voz alta, que abriesse, que era él el que llamaba, y que bien sabia estaba dentro, no pudo resistirse, y se vió precisado á abrir. Entró en la Celda el Prior, y, encontrando en ella á Fray Gerundio, le dixo con alguna seriedad, qué hacia allí perdiendo tiempo, y por qué no se iba á estudiar? Fray Gerundio le respondió, sin turbarse, que havia venido, de parte de su madre, á dar al Padre Predicador la limosna de tres Missas, para que las mandasse decir en el Altar de San Benito del Otero, porque havia parido un niño quebrado, y el Santo, en aquella Santa Imágen, diz que era prodigioso con los niños, que padecian este trabajo. «Y qué lleva en essa manga?» le preguntó el Prior, notando que abultaba demasiado. Aquí saltó prontamente el Predicador: «Son unos dulces, que le dí yo, para que de mi parte los embie á sus dos primas, las hijas del Familiar de Cojeces,[29] que el otro dia me regalaron con dos pares de calcetas». No satisfizo mucho al Padre Prior una ni otra respuesta; pero, como era buen hombre y nada malicioso, dexólas passar, y contentándose con decir á Fray Gerundio, que tratasse de ser mas aplicado, y de guardar mas la Celda, le embió á ella, y él se quedó con el Padre Predicador mayor tratando el negocio á que iba, de cuyo contenido no se encuentra rastro alguno en el Archivo del Convento, ni en los exactos documentos de donde se ha sacado esta puntualíssima historia; lo que da bien á entender, que no debió ser cosa de importancia, ó, á lo ménos, que no trataron materia alguna, que tenga concernencia con ella.