La rueda tiende y brilla magestuoso,

Assombrado le miras:

Y á este que tanto admiras,

Cruel, duro, severo,

Le entregas tú despues á un Cocinero!

Pero sin embargo de la compassion, que esto le causaba, no dexó de meterle bien el cuchillo por la coyuntura, y, despues de hacer plato al Padre Maestro, él se quedó con una buena racion de entre-pechuga y pellejo, alargando la fuente á Fray Blas, con quien no gastaba ceremonias.

8. A este tiempo ya se havia embasado algunos tragos, y á cada uno que bebia dedicaba su dístico, de los muchos de que havia hecho provision para estas ocasiones, sin pararse en que los dísticos hablassen de los vinos mas famosos de Europa en la antigüedad, y el que él bebia fuesse un chacolí ó un vinagrillo de la tierra. Como él espetasse sus versos, que hablassen de mosto cocido, todo lo demas era para él muy indiferente; y assí al primer trago le saludó con esta impertinencia:

Hæc de vitifera venisse picata Viena

Ne dubites, misit Romulus ipse mihi.

Al segundo con este disparate: