Ni se oyó de polo á polo;
La décima de Bartholo
Solo puede serle igual.
Está mi juício neutral;
Y tanto el cotejo aprieta
Entre una y entre otra veta,
Que es la salida mejor,
Que uno es tan grande Orador
Como el otro gran Poeta.
9. Solo el Magistral, algunos de los Religiosos, y tal qual Clérigo, á los quales se añadió el socarron y cortezudo Familiar, entendieron lo ladino de la decimilla; los demas se la tragaron como sonaba, y especialmente á los dos interessados los hizo muy buen provecho, porque el Donado se esponjó visiblemente, y Fray Gerundio, que entendia tanto de versos castellanos como de sermones, quedó muy agradecido. El Familiar, hombre en extremo veraz y que no podia dissimular lo que sentia, dixo con mucho gracia: «Mal año para los que me quieren mal, si la coplilla no abrasa. Ella se me assemeja á lo que me respondió un Flayre muy taimado, á quien le pregunté qual de dos hermanos mios, tambien Flayres, que vivian en su Convento, era mejor estudiante, y él me respondió: Ambos son peores.»