yten mando las ocho figuras de escultura hechas de madera que estan en mi libreria a la dha. fabrica que son de xpo. nro. redenptor y de adan, noe, abraham, moises, aaron, daniel, elias, para que los dichos señores dean y cabildo (si les pareciere) lo manden situar en los dos arcos vazios questan en la sacristia mayor correspondientes sobre los caxones o donde más sean seruidos.»

Ignoramos la suerte que han corrido los cuadros mencionados. En cuanto á las esculturas podemos asegurar que no existen.


Al tratar Francisco Pacheco en su Libro de retratos del Maestro Francisco de Medina dice:

«Esta muerte del marqués de Tarifa fué al prudente varon causa de retirarse (dejando la Catedra de San Miguel y la pompa de palacio) en lo más apartado de los arrabales desta Ciudad á vida quieta donde dispuso un riquissimo Museo de rara librería y cosas nunca vistas de la antigüedad i de nuestros tiempos ... etc. Más adelante añade: «dexó (por su muerte) grandes curiosidades de papeles de estampas i de escritos de las cosas más notables de su tiempo, de pinturas originales, de monedas antiguas de todos metales ... etc.


El maestro Rodrigo Zamorano, Piloto mayor delas flotas de las Indias, examinador de maestres de las misma carrera que tuvo en Sevilla un gabinete de cosas naturales de América escribió la Cronología ó repertorio de la razón de los tiempos impreso en la dicha ciudad en 1585, obra todavia digna de ser consultada por los marinos, así como por los agrónomos y metereologistas. Tuvo correspondencia con el botánico Clusio según lo demuestra una carta escrita en 1603 que se halla entre las «C.C. Hispaniensium epistolæ» publicadas por Asso en Zaragoza el año de 1793[142].

Hallamos ampliada la anterior noticia con los objetos que coleccionaba el Maestro, por el Sr. Rodriguez Marín, en las siguientes frases:

«El Ldo. Rodrigo Zamorano como examinador de Maestres de la Carrera de Indias, cada maestre que va tiene á dicha traerle alguna cosa nueva ó extraordinaria y así tuvo las paredes de los portales de su casa todas llenas de estas conchas, peces y animales muy de ver[143].

Probable es que tan precioso museo de Historia natural hubiese sido conservado y enriquecido por Rodrigo Zamorano de Ozeta, hijo del docto cosmógrafo, pues, que en todo vémosle seguir el noble ejemplo de su padre, y en tal virtud á 18 de Septiembre de 1636 le fué expedido el título de Piloto mayor Cosmógrafo y Catedrático de cosmografía, para sustituir al capitan Lucas Guillén de Veas. Es, por tanto, razonable suponer que atendiera cariñosamente á la conservación de tanto objeto raro y curioso, no sólo por respeto á la memoria de su padre, sino por propios gusto y enseñanza[144].