Juan Diaz de Solis, piloto mayor del Rey, de cuya órden, aunque á su propia costa, salió de España para estas partes y costas magallánicas, entonces por ninguno otro surcadas, pues fué su derrota el año del Señor de 1512: y mediante ella, y estar ya declarado por el Papa Alejandro VI, que desde Santa Catalina hácia el sur pertenencian estas navegaciones y conquistas á los Reyes de Castilla, y haber navegado dicho Solis siguiendo la meridional, hasta cuarenta grados, desde donde retrocediendo dió con la boca del Rio de la Plata, entrándose por ella, tomó posesion de aquella tierra, y dió á este rio (que los naturales llamaban Parana-guazú, que suena lo mismo, que “rio como mar”) el título de su apellido: por el cual fué conocido hasta Gaboto, que fué el segundo que lo navegó, y que le dió el nombre de Rio de la Plata, por la que de él llevó á España.

Antes de la llegada de Gaboto, Hernando de Magallanes reconoció su boca, aunque no entró por él, sino que se enmaró hasta descubrir el estrecho de su nombre y las islas Filipinas, donde murió, quedando en su lugar Sebastian Cano, que surcó ambos mares. Como de estos dos descubrimientos de Solis y Gaboto, aquel español, vecino de un lugar de Andalucía, llamado Uría, y este veneciano, resultase que muchos caballeros hidalgos se ofreciesen al Emparador á poblar esta tierra, que segun daba muestras, era muy poderosa y rica; entre los que con mas ardimiento hicieron esta pretension, fué D. Pedro de Mendoza.


PRIMERA PARTE.

GOBERNADORES DEL PARAGUAY Y RIO DE LA PLATA.

I.

D. PEDRO DE MENDOZA.

1535-1537.

D. Pedro de Mendoza, deudo de D.ª María de Mendoza, muger del Señor Secretario D. Francisco de Cobos; como era criado de la casa real, y gentil-hombre de boca del Emperador, y por otros respetos, obtuvo fácilmente esta gobernacion de Su Magestad, con título de Adelantado, y merced que se le hacia de Marquez de lo que poblase y conquistase, con todo el rio de la Plata, y en doscientas leguas de una y otra parte de sus costas. Esforzáronse con esto muchos caballeros de toda España, ofreciéndose á D. Pedro con sus caudales y personas, teniendo á mucho honor los que eran admitidos en su compaña. De hecho, salieron de San Lucar de Barrameda, y se hicieron á la vela en catorce navíos, el 14 de Agosto 1535; y despues de varios sucesos que ofreció esta navegacion, tomó puerto y posesion de su adelantamiento en la isla de San Gabriel, frente al parage donde está fundada hoy la Colonia de los portugueses, y único asilo, hasta entonces, de los españoles, para verse de algun modo libres de las continuas invasiones de los indios infieles de tierra. Dió órden á su hermano D. Diego de Mendoza, pasase á la parte de Buenos Aires y poblase por aquella costa donde mejor le pareciese. Como en efecto, como media legua mas abajo de la boca del Riachuelo, fundó un lugarcillo y casa fuerte, con el título de Puerto de Santa Maria, el que por las crueles invasiones de los naturales de aquella comarca, y muerte de D. Diego y de los suyos, no tuvo estabilidad. Viendo este suceso, y la suma penuria en que estaba toda su armada, que se componia de dos mil y docientos hombres, sin las mugeres y niños, dió órden el Adelantado de mandar al capitan Gonzalo de Mendoza por víveres al Brasil; y para pasar rio arriba, nombró por su teniente general á Juan de Oyolas, y lo despachó con doscientos hombres, á que registrase aquellos paranás y sus costas, y viese si podia proveer la armada de algunos bastimentos. En efecto, así se hizo: pero ni con estas providencias, y otras que le parecieron acordadas, pudo estorbar la peste, hambre é innumerables otras plagas, que le habian consumido casi la mitad de la gente; y tenia, segun se mostraba adversa su fortuna, que sucumbir él y su resto al cúmulo de tantas desdichas y miserias. Contrarrestado así, y afligido su ánimo, determinó dejar aquella empresa, ya para sus fuerzas insoportable. Y en efecto, dejando, ó manteniendo siempre de su teniente general, para las conquistas del rio arriba, al capitan Juan de Oyolas, en las cuales, de su órden, se hallaba entendiendo; y para las pertenecientes á Buenos Aires, isla de San Gabriel, puerto de Sancti Espiritus, donde dejaba alguna gente y casa de su habitacion, &c., nombrando con el mismo cargo de general, al capitan Francisco Ruiz; dadas otras providencias, tomó un navío con la gente que le pareció, y se embarcó para España á principios del año de 1537, en cuya navegacion acabó miserablemente su vida, su marquesado, adelantamiento y gobierno.

Conserváronse algun tiempo los conquistadores bajo de la conducta y mando de sus generales: mas, como las calamidades, en lo que pertenecia á Buenos Aires, se aumentaban cada dia, tuvo por bien el retirarse Ruiz con parte de su gente á la Asumpcion, informado de que se pasaba mejor allí, por la amistad grande que los españoles habian contraido con el cacique Paraguá, señor de aquella tierra, y con sus indios guaranís; y que por esta causa quedaba Gonzalo de Mendoza con 60 soldados fundando, y estableciéndose ya. Todo esto se hizo así el año de 1537. Llegados los de Buenos Aires á la Asumpcion se hallaron con la novedad de haber los Payaguás (hasta hoy infamísima raza, que domina todo aquel reino) despedazado y muerto á traicion al capitan Juan de Oyolas y á todos sus soldados, de vuelta del descubrimiento del Paraguay arriba. Con este incidente, y no conviniéndose los capitanes en quien habia de ser su superior y general, se abrió una cédula del Emperador, que se le habia fiado al veedor de Su Magestad D. Alonso de Cabrera; y leida en alta voz y visto su contenido, que era en substancia:—“Que en caso de morir el Adelantado, sin haber antes ni despues persona legítima que hiciese sus veces en el gobierno, se juntasen todos los conquistadores á elegir entre ellos mismos sugeto apto para tal cargo.” Eligieron, en virtud de esta real providencia, dada en Valladolid, á 12 de Setiembre de 1537, y nombraron de unánime consentimiento por su Gobernador y Capitan General, al capitan D. Domingo Martinez de Irala, quien aceptó el gobierno, y le comenzó con mucho acierto, y á satisfaccion de todos, este mismo año de su eleccion, que fué el de 1538.