508 Las tribus están deshechas; los caciques más altivos estan muertos o cautivos, privaos de toda esperanza, y de la chusma y de la lanza, ya muy pocos quedan vivos.
509 Son salvajes por completo hasta pa su diversión, pues hacen una junción que naides se la imagina; recien le toca a la china el hacer su papelón.
510 Cuando el hombre es mas salvaje trata pior a la mujer: yo no sé que pueda haber sin ella dicha ni goce. ¡Feliz el que la conoce y logra hacerse querer!
511 Todo el que entiende la vida busca a su lao los placeres; justo es que las considere el hombre de corazón; sólo los cobardes son valientes con sus mujeres.
512 Pa servir a un desgraciao pronta la mujer está; cuando en su camino va no hay peligro que le asuste; ni hay una a quien no le guste una obra de caridá.
513 No se allará una mujer a la que esto no le cuadre; yo alabo al Eterno Padre, no porque las hizo bellas, sino porque a todas ellas les dió corazón de madre.
514 Es piadosa y diligente y sufrida en los trabajos; tal vez su valor rebajo aunque la estimo bastante; mas los indios inorantes la trata al estropajo.
515 Echan la alma trabajando bajo el mas duro rigor; el marido es su señor, como tirano la manda, porque el indio no se ablanda ni siquiera en el amor.
516 No tiene cariño a naides ni sabe lo que es amar. ¿Ni que se puede esperar de aquellos pechos de bronce? Yo los conocí al llegar y los calé dende entonces.
517 Mientras tiene qué comer permanece sosegao; yo que en sus toldos he estao y sus costumbres oservo, digo que es como aquel cuervo que no volvio del mandao.