Inculcando en los hombres el sentimiento de veneracion hácia su
Creador, inclinándolos á obrar bien-

Afeando las supersticiones ridículas y generalizadas que nacen de una deplorable ignorancia-

Tendiendo á regularizar y dulcificar las costumbres, enseñando por medios hábilmente escondidos, la moderacion y el aprecio de si mismo; el respeto á los demas; estimulando la fortaleza por el espectáculo del infortunio acerbo, aconsejando la perseverancia en el bien y la resignacion en los trabajos-

Recordando á los Padres los deberes que la naturaleza les impone para con sus hijos, poniendo ante sus ojos los males que produce su olvido, induciéndolos por ese medio á que mediten y calculen por si mismos todos los beneficios de su cumplimiento-

Enseñando á los hijos como deben respetar y honrar á los autores de sus dias-

Fomentando en el esposo el amor á su esposa, recordando á esta los santos deberes de su estado; encareciendo la felicidad del hogar, enseñando á todos á tratarse con respeto reciproco, robusteciendo por todos estos medios los vinculos de la familia y de la sociabilidad-

Afirmando en los ciudadanos el amor á la libertad, sin apartarse del respeto que es debido á los superiores y magistrados-

Enseñando á hombres con escasas nociones morales, que deben ser humanos y clementes, caritativos con el huérfano y con el desvalido; fieles á la amistad; gratos á los favores recibidos; enemigos de la holgazanería y del vicio; conformes con los cambios de fortuna; amantes de la verdad, tolerantes, justos y prudentes siempre.

Un libro que todo esto, mas que esto, ó parte de esto enseñara sin decirlo, sin revelar su pretension, sin dejarla conocer siquiera, seria indudablemente un buen libro, y por cierto que levantaria el nivel moral é intelectual de sus lectores aunque dijera naides por nadie, resertor por desertor, mesmo por mismo, u otros barbarismos semejantes; cuya enmienda le está reservada á la escuela, llamada á llenar un vacio que el poema debe respetar, y á corregir vicios y defectos de fraseologia, que son también elementos de que se debe apoderar el arte para combatir y estirpar males morales mas fundamentales y trascendentes, examinándolos bajo el punto de vista de una filosofia mas elevada y pura.

El progreso de la locucion no es la base del progreso social, y un libro que se propusiera tan elevados fines, deberia prescindir por completo de las delicadas formas de la cultura de la frase, subordinándose á las imperiosas exigencias de sus propósitos moralizadores, que serían en tal caso, el éxito buscado.