992 Y luego, si a alguna estancia a pedir carne se arrima, al punto le cain encima con la ley de la vagancia.

993 Y ya es tiempo, pienso yo, de no dar más contingente: si el Gobierno quiere gente, que la pague y se acabó.

994 Y saco así en conclusión, en medio de mi inorancia, que aquí el nacer en estancia es como una maldición.

995 Y digo, aunque no me cuadre decir lo que naides dijo: la provincia es una madre que no defiende a sus hijos.

996 Mueren en alguna loma en defensa de la ley, o andan lo mesmo que el güey, arando pa que otros coman.

997 Y he de decir ansí mismo porque de adentro me brota que no tiene patriotismo quien no cuida al compatriota.

XXVIII

998 Se me va por donde quiera esta lengua del demonio: voy a darles testimonio de lo que vi en la frontera.

999 Yo sé que el único modo, a fin de pasarlo bien, ee decir a todo: amén, y jugarle risa a todo.

1000 El que no tiene colchón en cualquier parte se tiende; el gato busca el jogón y ese es mozo que lo entiende.