1129 Los nueve hermanos restantes como güerfanos quedamos; dende entonces lo lloramos sin consuelo, creanmeló, y al hombre que lo mató, nunca jamás lo encontramos.

1130 Y queden en paz los güesos de aquel hermano querido; a moverlos no he venido, mas, si el caso se presienta, espero en Dios que esta cuenta se arregle como es debido.

1131 Y si otra ocasión payamos para que esto se complete, por mucho que lo respete, cantaremos, si le gusta, sobre las muertes injustas. Que algunos hombres cometen.

1132 Y aquí, pues, señores míos, diré, como en despedida, que todavía andan con vida los hermanos del dijunto, que recuerdan este asunto y aquella muerte no olvidan.

1133 Y es misterio tan projundo lo que está por suceder, que no me debo meter a echarla aquí de adivino; lo que decida el destino después lo habran de saber.

MARTÍN FIERRO 1134 al fin cerrastes el pico después de tanto charlar; ya empezaba a maliciar, al verte tan entonao, que traías un embuchao y no lo querías largar.

1135 Y ya que nos conocemos, basta de conversación; para encontrar la ocasión no tienen que darse priesa; ya conozco yo que empieza otra clase de junción.

1136 Yo no sé lo que vendrá; tampoco soy adivino; pero firme en mi camino hasta el fin he de seguir: todos tienen que cumplir con la ley de su destino.

1137 Primero jué la frontera por persecución de un juez; los indios jueron después, y, para nuevos estrenos, aura son estos morenos pa alivio de mi vejez.

1138 La madre echó diez al mundo, lo que cualquiera no hace, y tal vez de los diez pase con iguales condiciones: la mulita pare nones, todos de la mesma clase.