Ha sido preciso que, observando un día y otro día el rumbo que lleva en nuestra patria la política, viéramos claramente, que no tienen remedio los males de España, sino hay en ella un cambio radical en los principios, en los procedimientos y en la orientación de la política y de los políticos; para demostrar esta verdad con los hechos pasados que nos han traído al estado presente, publicamos nuestros juicios á este fin dirigidos.

Después de nuestros grandes infortunios, es general el deseo que tienen manifestado los españoles de que España sea regenerada: hasta los gobiernos han hecho sus nuevos programas de la regeneración.

Pero es preciso conocer que ni Silvela, ni Sagasta, ni éste ni el otro partido, con sus falsos principios, gastados procedimientos y aspiraciones insensatas, quieren, ni pueden, regenerar á España.

Los causantes de nuestra decadencia manifiestan grande interés en que se olviden sus culpas y las pérdidas que hemos sufrido y no se depuren las responsabilidades; y por lo mismo ha de ser mayor nuestro empeño para presentarlas al público en forma de juicio moral y de defensa de los más sagrados intereses de la nación.

Al hacerlo, sin prejuicios ni odio contra las personas y las instituciones dignas, creemos cumplir un deber de conciencia y de patriotismo, y nos hacemos eco de las desgracias y de las necesidades de nuestra amada España.

I

La voz de España.—Los ideales.—Carácter del pueblo español y su degeneración.—Idem del americano, deducido de su breve historia.—Elogios que se han tributado á los Estados-Unidos.—La venta de Cuba.—La guerra popular y Mac-Kinley conquistador.

FENDIDA en su honor, menospreciada en su autoridad soberana, en sus derechos atropellada, calumniada en su ejército y hecha el ludibrio de las naciones por las fáciles victorias de sus enemigos y el injusto despojo de sus colonias, la noble y valerosa España, herida, pero no muerta, se levanta de la postración y del cieno en que la han sumergido las faltas de sus hijos y la codicia de sus adversarios y eleva su voz contra todos sus enemigos exteriores é interiores.