Los que le acompañaron hasta su misma casa, salen de ella á poco rato; y cuando anochece, comienzan á llenar de ruido la barriada la charanga de la Caridad, y sucesivamente todas las murgas que de la caridad pública viven.

Al día siguiente vuelven á verse por la calle las libreas de la etiqueta. Son de los que tienen obligación de ir á ofrecer sus respetos al recién venido, y de las comisiones de esto y de lo otro. Recibe á cada grupo á hora distinta, y tiene para todos frases bastante lisonjeras, ya que no muy variadas.

—Señores—suele decirles:—yo me felicito de recibir el cordial saludo de... (aquí lo que sean los visitantes) tan dignos y beneméritos. Estad seguros de que si seguís prestándonos todo el apoyo de vuestra importantísima adhesión y de vuestro celo é inteligencia en el desempeño de vuestros respectivos cargos, el Gobierno se envanecerá de ello; y el país, que tanto espera de nosotros, porque por nosotros está nadando en la felicidad y en la abundancia, os lo recompensará con largueza. Yo, fiel intérprete de sus deseos y aspiraciones, os lo prometo en su nombre.

Se dicen luego cuatro vaguedades sobre la salud del visitado, sobre la virtud de los baños de ola, y sobre el paisaje y el clima de la Montaña, y á otra cosa.

Al segundo día, aún se ven algunos curiosos... y curiosas de copete, husmeando hacia la puerta de la calle, á las horas probables en que él ha de salir.

Al tercero, nadie se acuerda ya del personaje. Sólo la prensa local se ocupa, con un celo superior á todo elogio, en decirnos si va ó si viene; si le pintan los baños; si piensa darse tantos ó cuántos, y cuántos se ha dado ya; si prefiere el bonito á la merluza; con quién comió y con quién comerá; á qué hora se acuesta; quiénes le hacen la tertulia; de qué lado duerme, y á qué hora se levanta.

Al octavo día, observa la gente que por la Plaza Vieja sube un coche lleno de señores muy espetados.

—Ahí va,—dicen algunos.

—¿Adónde?—se les pregunta.

—Á visitar el Instituto. Desde allí irá á la Farola. Ahora viene del Cristo de la Catedral.