Esto es como bálsamo que se derrama en mi corazón y purifica y refrigera todo mi sér; brazo misterioso que se enlaza con el mío, y, sacándome de la sima tenebrosa, me acerca á los demás hombres, y hasta parece que me eleva hacia Dios... No cabe duda, ¡hasta por egoísmo debí yo haberme casado á tiempo!... ¡He sido un bestia! ¡mil veces sandio! ¡un millón de veces estúpido!


V

LA POESÍA DE UN SOLTERÓN

¡Regla!... ¡Regla!

—¡Señor!

—¿Dónde mil demonios estás metida?