LUCÍA. Dejadlo, vaya.

MANUELA. La tengo
de beber la sangre aquí.

SIMÓN. Hombre, que se matan creo
la mujeres.

EMETERIO. No, maldita, no tengas por eso miedo: se darán cuatro cachetes y se arañarán el pelo, pero nada más.

TOMASA. ¡Vecinos, que me ajuegan, venid presto, estas pícaras borrachas!

JUAN. ¿Qué tenéis?; ¿por qué es aquesto?

(Continúan riñendo.)

…………………………»

Se representó este sainete en Santander, según una nota que contiene, el año de 1783, en el día de los santos mártires Emeterio y Celedonio, es decir, el 30 de agosto.

Compárense las escenas que quedan extractadas de él con las que yo he referido por mi cuenta, y véase cuán íntegro se conserva en la actualidad el ritual de la Buena Gloria, si es que no aparece el vigente aumentado y corregido.