»—¿Por pura curiosidad?
»—Para seguirle al pie de la letra..., a ojos cerrados, sea cual fuere. Lo he jurado así.
»—¡Pobrecilla, y con qué decisión me lo dice!
»—Como todo cuanto te he dicho y prometido.
»—Mira que si me arguyes de ese modo, vas a hacerme perder la cordura que necesito para que el consejo sea digno de quien me le pide.
»—Pues venga pronto el consejo..., porque no respondo de mí.
»Omito, en obsequio a la brevedad, la ortografía que usábamos mi interlocutor y yo para este lenguaje hablado. De la intención de lo escrito aquí en determinados pasajes, se desprende con harta facilidad.
»Vuelta a enjuiciarse la escena, continuó de este modo Guzmán:
»—Según me has dicho, es grande el empeño de la marquesa...
»—Hasta el entusiasmo.