Entre tanto, Inés llegaba á su casa preocupada con las mismas de todo el vecindario y otra más; pero sin afanarse tanto como don Elías por resolverlas. Á lo sumo, se decía mientras andaba, como se había dicho en la iglesia mientras miraba al forastero, y aun después de mirarle:

—No es enteramente como Isidoro; pero es del corte de algunos que yo conocí de vista en San Martín. ¿Y por qué se habrá fijado tanto en mí?

Ésta era la duda que Inés sacaba de ventaja á todos los concurrentes á la función, exceptuando á Marcones, que estaba más picado de ella que la misma Inés.

Cuando llegó á casa, andaba la Galusa, que no había ido á la fiesta religiosa por cuidar de la cocina, vertiendo en una media fuente y tres platos hondos el arroz con leche que había preparado en un calderillo. Era el postre de la comida de aquella solemnidad clásica. El Berrugo se permitía, en honor de ella, ese lujo, más el de un gallo en pepitoria y dos libras de peces que había comprado al Lebrato, amén de la puchera bien pertrechada de embutidos y carne fresca, y vino abundante de lo poco puro que había en su bodega.

Aún aguardaba á su hija otra sorpresa tan grande como la que tuvo al ver al caballero de marras en el altar mayor; la cual sorpresa se la dió su padre recién llegado á casa, preguntándola:

—¿Qué cara pondría el médico si yo le convidara á comer hoy?

¡En la vida se le había ocurrido otro tanto! Por de pronto, Inés aplaudió la ocurrencia de todo corazón, y su padre mandó á escape con el recado á casa de don Elías.

—Me ha dado esa corazonada—la dijo en seguida,—al verle en el portal de la iglesia con cara de hambre y hablando por los codos.

—Ha hecho usted muy bien—dijo la bondadosa muchacha,—porque es un bendito de Dios...

—El otro convidado—añadió el Berrugo, mientras Inés se ponía de codos sobre la baranda del balcón, porque este diálogo ocurría entre puertas,—el gandulote de Lumiacos, en el pasadizo queda cuchicheando con su tía... Pero, mujer, ahora que me acuerdo, ¿quién sería aquel caballerete fachendoso que estaba oyendo misa encaramado junto al altar mayor?