—No es bastante motivo; y aun cuando lo fuera, no estamos facultados....

—Es una friolera todo ello.

—¿A cuanto asciende la indemnización?

—A setenta mil reales.

—Imposible.

—¿Por qué?

—Porque no hay fondos de qué sacarlos.

—Yo digo que sí.

—¿De cuál?

—Del de calamidades públicas, por ejemplo.