—¡Justicia era mejor!—le contestaron muchas voces.
—¡Catalana hay que hacerla en este pueblo!—añadieron otras.
—¡Orrrrdeeeen!
—¡Afuera esa gentuza!—gritaron otra vez los propietarios.
—¡Abajo la comisión!
—¡Y los que quieran engordar a la sombra de ella!
—¡Vivan los pobres honrados!
—¡Viva el duque de la Victoria!—volvió a gritar el zapatero.
—¡Orrrdeeen!
—¡Canalla!