—¡Aquí está!—respondió desde el corral una voz débil y enronquecida.

Corrieron allá los seis caciques, y encontraron al candidato haciendo los mayores esfuerzos para apearse, ayudado del jayán.

El pobre hombre estaba entumecido, yerto.

Bajáronle entre todos del caballo, y medio suspendido en el aire le llevaron al portal.

—El señor—dijo don Celso continuando la interrumpida presentación a don Recaredo—es nuestro candidato; persona ilustradísima y de gran arraigo, y se llama don Simón de los Peñascales.

—¡Conque el señor es don Simón de los ...! ¡Hombre, hombre! ¡Pues no me le han recomendado poco mis buenos amigos de la ciudad! ¡Cómo había yo de sospechar que venía entre tanta buena pieza!... Pero ¿se siente usted mal, señor don Simón?

—Nada de eso, mi señor don Recaredo—respondió con dificultad el interrogado—; sino que con una jornada tan larga a caballo, y la falta de costumbre ..., y luego el frío ..., ¿está usted?... Pero, ante todo, le ruego que excuse mi poca cortesía al corresponder a sus atenciones, en vista de la dificultad que ...

—¡Pues no faltaba más sino que anduviéramos ahora en cumplidos! Lo que usted necesita es un buen fuego y un regular alimento, y de todo le proveeremos al punto, si Dios quiere. Conque, señores, vamos arriba, que de las cabalgaduras ya cuidará el mozo.

Guió don Recaredo a los expedicionarios por una vieja, ancha y sucia escalera de pocos tramos, y llegaron a un gran pasadizo, cuyo tillado, carcomido a trechos, se cimbreaba al andar sobre él. A uno de sus extremos estaba la cocina, en la cual entraron todos detrás del hidalgo.

Ardía en ella una hoguera enorme, y esta hoguera estaba encerrada por el alto poyo del fondo y tres largos bancos, más un sillón de madera que ocupaba el sitio de preferencia. La cocina era inmensa, y la hacía parecer mayor aún de lo que era el negro brillante de sus paredes, que no permitía ver líneas ni contornos, ni, por consiguiente, dónde concluían el techo y el pavimento y comenzaba la obscuridad del vacío. ¡Y grande necesitaba ser aquella pieza para contener lo que contenía!