—¡Una tacha!... Y ¿cuál fue eya?
—No la pintaste muy clara, pero la diste a entender. Después de ponderar por cosa buena a la moza, añadiste «y eso que...» como quien dice: «no es oro todo lo que reluce».
—Lo diría yo, si es casu, por su padre... o por su madre.
—Y ¿qué tienen su padre o su madre que tachar?
—¡Qué sé yo! Historias.
—Conque historias... ¿Y quién es el padre?
—Echeli usté un galgu.
—¡Anda, morena! ¿Y la madre?
—¡Ahora sí que panojó! ¡Y la tien él en casa!
—¿Quién, hombre de Dios?