—En el pelo... ¡Oh, cabayero, qué antigua es ya esa moda que Vd. lleva! Ahora, en Madrí, todos los chicos distinguidos llevan el pelo en bandós...
—Sí, ¿eh? Pues deje Vd. lo mío como está, y así seré mucho más distinguido.
—Como Vd. guste, cabayero... ¿Conque también tienen ustedes ya tranvía?
—Así parece.
—Han querido imitar al de Madrí. ¡Aquel sí que es tranvía!
—Mejor que éste, ¿eh?
—¡Qué tiene que ver! Sin embargo, cabayero, para una provincia, éste es todo lo que se puede pedir.
—Ya me hago cargo. Además, aquel recorre sitios más amenos.
—¡Muchísimo más! Recoletos, la calle de Alcalá, la Mayor, Palacio, el barrio de Pozas..., todo Madrí; conque, figúrese Vd.
—Al paso que aquí, Molnedo, San Martín, la Magdalena, el Sardinero...