—Entonces, clarete.
—Nada de eso; aguardiente es mejor reactivo.
—Es verdad. Y diga Vd., ¿cómo aprovecha más el baño, entrando poco a poco o de sopetón?
—Ni de un modo ni de otro: a Vd. le conviene el trote.
—Y después me acurruco, agarrado a la cuerda.
—No, señor; después de darse Vd. una trotada por el arenal...
—¡Ah! ¿conque ha de ser por el arenal?
—Precisamente; se echa Vd. de cogote...
—¿Al agua?
—Naturalmente.