—El canton de Friburgo, que es el 8° de la Confederacion, por su poblacion y extension territorial, cuenta hoy mas de 106,000 habitantes [18], y su área contiene 1,435 kilómetros cuadrados. Su territorio, cuya longitud es del S.-E. al N.-O., se halla contenido entre los de Berna y Vaud y dividido en tres porciones muy desiguales. La masa principal, de área continua, está surcada en su centro por el bello y pequeño rio Sarina, casi de extremo á extremo, y arranca desde los contrafuertes ó terrazas ásperas de los Alpes berneses. Las otras porciones, muy pequeñas, están enclavadas en el territorio vaudense, y una de ellas es tambien riberana del lago de Neuchâtel. Exceptuando la comarca montañosa que se extiende hácia el Oberland bernés, el territorio de Friburgo (cuya hoya del Sarina va á confundirse con la del Aar) se compone de planicies ondulosas y entrecortadas, estrechos vallecitos y una complicada sucesion de bajas colinas pobladas de alegres y tupidos bosques (pinos, abetos, hayas, etc.) y de planos inclinados cubiertos de prados naturales y sementeras. Es un país admirablemente pintoresco, donde toda la grandiosidad de las regiones montañosas está reemplazada por la gracia de las ondulaciones y la belleza suave de una vegetacion intermediaria.

[18] En 1851 tenia 99,801, de los cuales eran católico-romanos 87,753 y los demas reformados ó calvinistas.

El Sarina y el Broya, los rios principales, son apénas navegados por pequeños botes, balsas y canoas. El comercio de tránsito es considerable; no faltan en el Canton algunos establecimientos industriales (molinos, aserríos de madera, cervecerías y tenerías) y es notable la produccion de sombreros de paja indígena ó italiana, muy elegantes y ligeros. Con todo, el Canton es principalmente agrícola. Aparte del cultivo de granos, legumbres, tabaco, frutas y plantas filamentosas, y el corte de maderas, la riqueza principal consiste en las viñas, las crias de ganados (de muy buena calidad) y la fabricacion de los excelentes y afamados quesos de Gruyères y otras clases.

La poblacion friburguesa se compone de dos razas, mas ó ménos mezcladas, que se sirven de los dos idiomas respectivos, aunque degenerados. El frances es la lengua oficial; pero el que hablan las gentes en el uso familiar es tan vicioso como su aleman. En realidad ninguna de las lenguas domina totalmente, pues el dialecto aleman llamado welsch predomina en las ciudades de Friburgo y Morat y sus campiñas y distritos, miéntras que el dialecto frances llamado romanche es el del resto de la poblacion, particularmente en las ciudades y villas. En cuanto á las razas, aunque su orígen se presta á discusiones, como el de todas las razas europeas, la latina ó franco-suiza (75 p. 100) y la germánica (25 p. 100) están allí reunidas, pero fraternizan y se han mezclado tanto que, aunque el canton de Friburgo es el que demarca la geografía de las dos razas en Suiza, en una línea que gira desde las montañas de los Grisones hasta las del Jura en Berna, es muy difícil determinar la zona en que terminan las razas que pueblan los cantones del Tesino, Valles, Vaud, Ginebra, Neuchâtel, Friburgo y parte de los Grisones y Berna, y la que ocupa los demas cantones de la Confederacion.

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Se puede decir que toda la historia del canton de Friburgo (Villa-libre) está, como la del de Ginebra, concentrada en la capital. Las épocas de los Romanos y Bárbaros no han dejado en el país sino tradiciones oscuras ó tristes. Fué en el siglo XII que, bajo la autoridad superior del imperio de los Francos, á la cual estaba sometido el país como parte de la Borgoña trasjurásica, los duques de Zaehringen resolvieron crear un sistema de ciudades libres que resistiese á la ambicion y las depredaciones de los nobles salteadores llamados señores feudales. Con tal fin fué fundada Friburgo en 1179, con privilegios especiales de ciudad libre, pero feudataria del imperio, como su nombre lo indica, bajo una constitucion análoga á la de Colonia. La poderosa ciudad de Berna nació de la misma aspiracion, siendo de notarse la semejanza de posicion de Friburgo y Berna, ámbas ocupando inexpugnables penínsulas formadas por rios profundos y dotadas de fuertes medios de defensa estratégica.

Hasta la mitad del siglo XV Friburgo estuvo dominada primero por sus fundadores y despues por el imperio germánico, sucesor del de los Francos, y principalmente por la casa de los Habsbourg. Así figuró en las guerras contra Berna y los Confederados Suizos. Aquella casa le devolvió su libertad; pero en breve cayó Friburgo, como insolvente, en manos de los condes de Saboya, sus acreedores. La guerra emprendida por Cárlos el Temerario dió lugar á que Friburgo se aliase con los patriotas suizos y recuperase su independencia con la victoria de Morat. En 1481, agrandada con diversas adquisiciones, entró á figurar como Canton de la Confederacion, y posteriormente ensanchó su territorio á expensas de los vecinos, por medio de conquistas locales ó pactos amigables.

El régimen aristocrático dominó enteramente en Friburgo hasta 1798, época en que la intervencion francesa favoreció la revolucion democrática. La coalicion europea restableció en 1814 el estado anterior, pero las revoluciones de 1831 y 1847 (sobre todo la segunda) aseguraron el triunfo de la república democrática. Con todo, no se debe tomar á la letra esta calificacion, pues hay bastante diferencia entre el liberalismo ó la democracia relativa de Friburgo y el radicalismo de Ginebra, Vaud, Neuchâtel, etc. El partido aristocrático ha hecho vanos esfuerzos por recuperar el poder, es verdad, y el Canton, que hasta 1847 habia sido uno de los mas retrógrados de la Confederacion (como Lucerna, donde todavía dominaban los Jesuitas), es hoy una de las fuerzas del liberalismo.

El gobierno es popular representativo y los poderes funcionan con independencia, aunque el Ejecutivo y Judicial emanan del Gran Consejo legislativo. Esa fórmula que hace nacer toda autoridad y eleccion del cuerpo legislativo (único representante directo) es tan general en Suiza que se la encuentra en casi todos los cantones, aun en los que difieren en sus instituciones fundamentales de otro género. En Friburgo la duracion de los períodos legales es bien considerable. Las mas importantes libertades, la igualdad legal, la seguridad personal, están garantizadas á los ciudadanos.

Apesar de los doce años ya trascurridos desde que se inauguró el régimen liberal, el canton de Friburgo me pareció uno de los ménos adelantados de la Suiza central y occidental, particularmente en lo relativo á instruccion pública é industria. La mayor parte de la Confederacion mantiene todavía los gremios ó corporaciones industriales privilegiadas, y esto contrasta mucho con la libertad política y el genio emprendedor de los Suizos. Pero allí donde ese mal se ha ligado con el de la ignorancia ó una educacion viciosa, mantenidas por las instituciones aristocráticas y monacales, como ha sucedido en Friburgo, la fisonomía social, triste y aletargada, contrasta mucho con el risueño aspecto de la naturaleza.