Al hombre honrado no le asusta morir en la oscuridad en el servicio de la patria.
II
Del vol. "Cuba". (Segunda Parte.)
II
La gloria y el triunfo no son más que un estímulo al cumplimiento del deber.
En la vida práctica de las ideas, el poder no es más que el respeto a todas las manifestaciones de la justicia, la voluntad firme ante todos los consejos de la crueldad o del orgullo.
Cuando el acatamiento a la justicia desaparece, y el cumplimiento del deber se desconoce, infamia envuelve el triunfo y la gloria, vida insensata y odiosa vive el poder.
Si la libertad de la tiranía es tremenda, la tiranía de la libertad repugna, estremece, espanta.
La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.
No se va tranquilo ni seguro por sendas de remordimientos y opresiones.
No ha de ser respetada voluntad que comprima otra voluntad.