Cobarde ha de ser quien por temor no satisfaga la necesidad de su conciencia.
El mejor ciudadano es el que cultiva una extensión mayor de tierra.
La Instrucción acaba lo que la Agricultura empieza.
La instrucción, abriendo a los hombres vastos caminos desconocidos, les inspira el deseo de entrar por ellos.
No teme a los gobernados quien les enseña la manera de gobernar bien.
No puede deshacerse en pocos años el hondo mal en muchos años hecho.
La posibilidad de la exportación despierta el apetito del agricultor: la imposibilidad o dificultad, lo hace desconfiado y perezoso.
La venta es el premio del trabajo: los caminos que facilitan la venta son su estímulo.
Un progreso no es verdad sino cuando invadiendo las masas, penetra en ellas y parte de ellas.