Sólo son bellos, en hombre y en mujer, los vestidos que siguen la línea humana.
En política se puede una vez que otra ser sincero y honrado.
Las gentes de dinero, iglesia y milicia se preocupan más en acumular medios de ataque contra los humildes que van subiendo, que en descabezar sus iras poniendo honrado remedio a sus legítimas angustias.
Nada excita tanto a la violencia como el desafío y la preparación prematura contra la justicia.
Es digno del cielo el que intenta escalarle.
Sólo los que han bregado cuerpo a cuerpo con la verdad, para reducirla a la frase o al verso, saben cuánto honor hay en ser vencido por ella.
Cada hombre trae en sí el deber de añadir, de domar, de revelar.
Los artistas jóvenes hallan en el mundo una pintura de seda, y con su soberbia grandiosa de estudiantes quieren un artesano de tierra y de sol.
Es, por esencia, trascendental el espíritu humano.