Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él.
Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.
No hay odios de razas, porque no hay razas.
El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color.
Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas.
Pensar es servir.
Ciencia y libertad son llaves maestras que han abierto las puertas por donde entran los hombres a torrentes, enamorados del mundo venidero.
Las fuerzas extraordinarias, en los hombres como en las tierras, por coartadas y obscurecidas que anden, surgen siempre.
Es imposible que un gran territorio agrícola y minero no sea también un gran territorio industrial.