En la conjunción.- Las únicas que admiten apóstrofo son que y perque; v. gr.: ¿Còm es qu’estás así? Perqu’he vingut.

En la preposición.- Admiten apóstrofo al principio las preposiciones en y entre, y al final de, desde, caba, contra, entre, pera y sobre; pero no todas siempre y en las mismas circunstancias; creemos que convendría emplear este signo sólo en las cuatro primeras, en, entre, de y desde; las restantes sería mejor escribirlas siempre completas.
Respecto al orden de preferencia en el apóstrofo entre estas partes de la oración cuando se unen unas con otras, puede decirse que es el mismo en que las acabamos de estudiar: así, en la unión del artículo con el pronombre, ó la preposición, se elide la vocal del artículo; v. gr.: ¿Me’l dones? Te’l donaré demá: perqu’entre’ls amics y les families de’ls amics se’ls han endut tots.
Una observación para terminar lo relativo á este signo: creemos que en el lenguaje escrito convendría no contraer nunca los pronombres personales del plural seguidos de la partícula en cuando no se afijan á un verbo; debe escribirse por ejemplo: mos en anem, no vos en eixíu, como los franceses escriben, nous en allons, ne vous en allez pas: sin embargo, si alguna vez quiere hacerse aquello, nos parece que no debe escribirse mon anem, von entréu, sino usar el apóstrofo en esta forma: mo’n anem, vo’n entréu, á fin de evitar confusiones.
Y vamos á terminar esta cuarta parte de nuestra obra, con las mismas palabras que el ilustre Carlos Ros escribe al cerrar su Práctica de Orthographía:
“Es cierto, digo otra vez, que esta Arte de Orthographía es muy difícil, y vayan cotejando bien los Tratados de ella, que verán cada Escritor las cosas curiosas que trae, diferentes unos de otros, pues cada qual, con el trabajo de su aplicación, da noticias buenas, y adelanta el discurso, por los mesmos fundamentos de la Arte, que de otro modo, si es invención fuera de ellos, no se admite ni hay ya quien tenga tal autoridad, que el tiempo de Inventores se acabó: y por esso mi opinión es ajustarse á la costumbre, escriviendo lo mejor que se pueda, aprendiendo de los escritos de buenos Orthographos, y á los puntos principales no faltar, que en lo demás hay mucho que ver, y son questiones para los más peritos en esta Arte. Otras muchas cosas se advertirán leyendo libros ó escritos Valencianos, que prevenirlo todo es imposible, aunque lo más precisso ya está, y en materia de Orthographía Valenciana, no he visto Autor, ni Tratado alguno, que esto han sido observancias de lo que noté, leyendo escritos de nuestro Idioma antiguos. Todo lo cual con rendimiento humilde, sujeto á la corrección de los Orthographos peritos.”

CONCLUSIÓN

“Grat sia á Deu, ja hi som;” esto es lo único que se nos ocurre decir con el Doctor Milá y Fontanals al terminar nuestra tarea.

A medida que hemos ido adelantando en la ordenación de estos Apuntes, ha ido decayendo nuestro ánimo; por eso hoy, al presentarlos al público, queremos de nuevo aducir poderosas razones en favor de nuestro trabajo, y nada nos parece más á propósito que copiar íntegramente, como frase final, las mismas palabras de tan ilustre y respetable maestro; he aquí cómo termina éste el artículo antes citado, y que tal vez intencionadamente ha puesto como final en la colección de sus obras su sabio coleccionador: “Grat sia á Deu, ja hi som, usant de las bònes paraules de un poeta. Ya havem arribat á la conclusió. ¿Quina será aquesta? Pensam que hi hauria de haver dúes menes de llenguatje:

1ª. Una literaria general (y si no’s vòl dir catalana, no’s diga de cap manera llemosina, sino catalano-valentino-baleárica), la qual es en substancia, la que, com havem dit, ha sigut darrerament restablerta, y la que, ab pòques diversitats, s’escrivía encara per tot arréu cap á la fí del segle XV y coméns del XVI; trayentne vulgarismes, llatinismes y paraules forasteres; prenent lo bò de la llengua modèrna com es, segons nos apar, la diferència de les expresades formes indicatives y subjuntives, seguint sempre lo precepte que donava’l vell retòrich de triar lo més nòu de lo antich, y lo més antich de lo nòu, y no volent ésser, com de certs llatinistes deya Heinnecci, més ciceroniáns que’l mateix Cícero. 2ª. Un altre llengua particular y variable, es á dir, molts dialèctes diferents ahon sense portar les coses massa enllá, se representás lo mòdo de parlar de cada encontrada, com ja s’está pròp de ferho en certs escrits còmichs y se podría fer en òbres series de un temperament molt especial á un determinat territori.

“Aquest sistema tendría los seus grops y mals passos (també’n tenen los altres), pero portaría molts avantatjes literaris y filológichs.”

APÉNDICES

NORMA
para valencianizar las voces castellanas que dimanan del latín.

Las voces castellanas y valencianas que proceden del mismo tronco latino, tienen entre sí tan íntima conexión que, por regla general, apenas ofrecen otra diferencia que la de la pronunciación y terminación peculiar á cada uno de estos idiomas; así, pues, para valencianizar cualquier voz castellana de origen latino, bastará (aparte de los cambios de pronunciación)[(36)] con mudar su desinencia según las siguientes reglas: