(23) Nota bene: aquí, es decir, en la ny en medio de dicción, no pone etcétera Carlos Ros.
(24) Si la misión de las bellas letras, y en especial la de la poesía, es hablar al corazón más bien que á la cabeza, es indudable, que un escrito, por muy bueno é inspirado que sea, no producirá emoción en el lector, sino en tanto en cuanto esté redactado en el lenguaje en que éste expresa ordinariamente sus sentimientos y pasiones, pues las explosiones del afecto no admiten la previa traducción individual á que puede sujetarse la adquisición de ideas científicas: si cualquier amante del saber puede indudablemente estudiar los más abstrusos problemas científicos en un idioma extranjero que comprenda medianamente, nadie, por muy sensible que sea, llegará á sentir verdadera emoción estética, leyendo de amores en una lengua que no es la que habla con su madre, con su novia, con sus hermanos ó con sus hijos. En Valencia, las clases ilustradas sienten en castellano porque ése es hace ya mucho tiempo su lenguaje doméstico; pero las clases populares quedan ineducadas literariamente en el terreno del sentimiento, porque aquí, las obras que hablan al alma se escriben en castellano ó en catalán (que no otra cosa es el lemosín literario), lenguas ambas que no llegan al corazón del pueblo, sino pasando antes por el cerebro para ser analizadas y traducidas; y cuenta que al decir pueblo, nos referimos á muchos de los que se sientan en los bancos de la Universidad, Seminario y demás escuelas superiores. Es preciso por lo tanto, que en bien de la educación de nuestro pueblo cese la anomalía de que sólo se escriban en lenguaje familiar las obras satíricas y festivas, hasta el punto de que ha llegado á hacerse general, la creencia de que el valenciano no sirve para otra cosa: como ensayo para que lleguemos á demostrar lo contrario, pensaba publicar en este libro algunas de las más sentidas composiciones de nuestros mejores poetas, como La barraca ó Lo rosari de laviuda, de Llorente, y L’albat, de Llombart, previamente traducidas por mí; pero no me he atrevido á poner mi mano pecadora en la obra de los maestros: sin embargo, al menos para abrir el camino á los demás, he traducido una poesía mía, Les orfenetes, premiada en los Juegos Florales, y la inserto al final del libro: el lector perderá, pero el argumento puede ganar en fuerza, porque si ésta agradara, ¿cuánto más gustarían las otras?
(25) Véanse los [Preliminares ó estudio del alfabeto valenciano].
(26) El Sr. Estorch, en su Gramática de la Lengua Catalana, dice que deben escribirse con b los pretéritos imperfectos y el verbo haver, pero añade en una nota que “los antiguos los escribían constantemente con v” esta nota deja su precepto reducido á una simple opinión personal muy discutible al oponerse á reglas consagradas por el uso. Gramáticas más modernas que la de Estorch escriben haver y amava, sin discutir siquiera el uso de la v. (Veáse la Gramática de los señores Bofarull y Blanch y los Estudios de Lengua Catalana del Dr. Milá y Fontanals).
(27) Damos estos adverbios como derivados de unde, ibi: no debemos entrar en disquisiciones etimológicas en un libro destinado al pueblo.
(28) Con facilidad se puede comprender que la i de rabia es tan consonante como la l ó la r de dobla y abre.
(29) Para la i seguida de x, véase esta letra más adelante.
(30) La sílaba yu sólo la usamos en palabras extrañas á nuestra lengua; como yute, gayuba.
(31) Creemos, sin embargo, que nada se perdería con que lo hiciéramos así cuantos nos hemos criado en las comarcas en donde se pronuncian las tres consonantes suaves, ch, s y v, pues es una lástima que se pierdan estas letras que tal dulzura dan á nuestra lengua.
(32) Obras completas del Dr. D. Manuel Milá y Fontanals, coleccionadas por el Dr. D. Marcelino Menéndez y Pelayo.- Tomo III.