De los terminados en consonante puede decirse, como regla general, que se les añade una a para formar el femenino; por ejemplo: sanser, sansera; cantor, cantora; ròch, ròcha; ensés, ensesa; selós, selosa; còmic, còmica; presís, presisa. Aunque de dèbil, fásil y felís suele formar el pueblo dèbila, fásila y felisa, es más común no modificarlos.

Para los terminados en t debe tenerse presente la pronunciación de sus similares castellanos, pues sabido es que entre nosotros se pronuncian y escriben con t final, no sólo los que en su origen tienen esta letra, sino también los que tienen d, y estos recobran la d al modificarse: así, mòrt (muerto) hace mòrta; fòrt (fuerte), fòrta; alt (alto), alta; pero sort (sordo) hace sorda; mut (mudo), muda; buit (buido?), buida; cabut (cabezudo), cabuda. Es la mejor regla que puede darse, pues apenas tiene excepciones.

Para los en at, it, ut, véase lo que decimos en los participios.

También en los que terminan en c ocurre algo parecido; algunos mudan la c en g para el femenino; v. gr.: flac (flaco) hace flaca; blanc (blanco), blanca; ric (rico), rica; pero llarc (largo), llarga; amic (amigo), amiga; llec (lego), llega. Gròc hace gròga; poruc, poruca y poruga.

Estas reglas pueden servir para los sustantivos que forman femenino; v. gr.: mestre, mestra; amo, ama; chermá, chermana; padrí, padrina; pastor, pastora; gos, gosa; gat, gata; sac, saca.

Sin embargo, los sustantivos en ant, al y ar no siguen la regla de los adjetivos aun cuando sean homónimos: así decimos, regla cheneral, clase militar, palmera chagant; pero al hablar de mujeres decimos una chenerala, una militara, una chaganta.

Bò, algú, ningú terminan en n cuando se anteponen al sustantivo; v. gr.: bòn hòme, algún día, ningún fadrí. Mal y gran no se modifican.

Para la formación de plurales sigue el adjetivo las mismas reglas que el sustantivo: así tèndre, raro, formal, antic, hacen tèndres, raros, formals, antics; bòna y rara, bònes y rares; sa y ple, sans y plens, etc., etc., chove y vèrche hacen chovens y vèrchens.

DE LAS VARIAS ESPECIES DE ADJETIVOS

Primitivos y derivados, simples y compuestos, numerales, verbales, positivos, comparativos y superlativos.- Son aplicables al valenciano las reglas de la Gramática castellana: es inútil advertir que las desinencias valencianas son, sin embargo, diferentes de las castellanas; pero las leyes de modificación son las mismas. Los comparativos y superlativos que tienen voz diferente de su positivo, son entre nosotros muy parecidos á los castellanos, machor, menor, millor, pichor, máxim, mínim, etc.: la desinencia de los superlativos es ísim, ísima.