El calao, del orden de los páseres, es uno de los animales más raros que se encuentran en Mindanao. De gran tamaño é inofensivo; tiene un canto muy monótono, y cuando se reunen varios arman un ruido infernal.

Están provistos de un enorme pico que les sube hasta el cráneo, afectando la forma de capacete, resultando desproporcionado con el cuerpo, que no será mucho mayor que una gallina. Su vuelo resulta corto y pesado, no obstante la abundancia de su hermoso plumaje rojo y gris.

Las ánades abundan de muy diferentes tamaños, encontrándose desde el pato real, negro y blanco con cabeza roja, hasta el pequeño y chillón, que habita en los manglares.

El martín pescador y martín cazador, que se alimentan de peces é insectos.

La garza vive siempre en los ríos, pantanos, y en la playa son muy numerosas y de largas patas y cuello prolongado: presentan el más raro aspecto cuando se las vé posadas tranquilamente sobre el lomo del carabao mientras éste está pastando.

Los palmípedos abundan extraordinariamente en Mindanao, donde la mucha humedad de su suelo se presta de modo admirable al sistema de vida de estas aves; entre sus numerosas especies citaremos el culisi, la aurega, el pato de monte y el pelícano, ave de gran tamaño y hermoso aspecto por su blanco plumaje y majestuosos movimientos: gusta de las orillas de los ríos, por más que lo mismo busca el alimento en agua dulce que en la salada.

En Zamboanga se ven muy hermosos ejemplares.

Existen otras muchas clases de aves que por su utilidad hemos de mencionar.

La golondrina (aleyon salangane), de muy poco tamaño y de cuyo nido gelatinoso extraen los chinos un delicioso manjar. El nido lo fabrican en cavernas ú otros sitios libres del paso del hombre; pero el indio, aguijoneado por el interés, lo busca en los sitios donde ya supone que existen, descolgándose á veces de grandes alturas en los acantilados de las costas, suspendidos de delgadas cuerdas de bejuco.

La codorniz, aunque algo más pequeña que la de España, abunda en los sitios donde hay sementeras de arroz.