Q

ue nuestra raza no haya conseguido superar el ruralismo es una maldición para España. Pero que no habiéndolo logrado finjamos, con la fantasmagoría de unas cuantas ciudades pseudomodernas, ser una nación normal, es mucho peor. Toda reforma profunda de nuestro organismo colectivo tiene que partir del reconocimiento de que somos un pueblo felah, una humanidad campesina, y que es preciso volver la atención a la gleba y al soto para ensayar de nuevo su organización.[19]

La gran desdicha de la historia española ha sido la carencia de minorías egregias y el imperio imperturbado de las masas. Por lo mismo, de hoy en adelante, un imperativo debiera gobernar los espíritus y orientar las voluntades: el imperativo de selección.

Porque no existe otro medio de purificación y mejoramiento étnicos que este eterno instrumento de una voluntad que opera selectivamente. Usando de ella como de un cincel es preciso forjar un nuevo tipo de hombre español.

Mas este asunto debe quedar aquí intacto para que lo meditemos en otro ensayo de ensayo.


FE DE ERRATAS

Pág.Línea.DICEDEBE DECIR
141la de Roma, Mommsenla de Roma. Mommsen
146frente al blanco papel. Mommsenfrente al blanco papel, Mommsen
176fœdus latinafœdus latinum
1819pueblos, distintospueblos distintos
258un carácter, un adjetivoun carácter adjetivo
484madurezdesnudez
501 (nota)comscomo

ÍNDICE